LA FUERZA DE LA IMPRENTA
Por John Fleming
En 1977 yo terminé mi doctorado en comunicaciones. Había aprendido a producir y usar fotografías, diapositivas, peliculas animadas, video, sonido y tecnologías relacionadas. En ese tiempo las computadoras apenas comenzaban a usarse en los negocios, pero no eran parte del programa que yo terminaba. Me sentía entusiasmado acerca del uso de las comunicaciones en la mercadotecnia, pero pronto me dí cuenta que era la idea que aún no llegaba. La producción de diapositivas con solventes y otros efectos especiales eran consumidores de tiempo y caros. Las compañías o contaban con el equipo requerido para usar esos medios efectivamente. Yo decidí iniciarme en los bienes y raíces ya que podría ser relativamente independiente y producir mis propios medios para ayudarme a vender mi inventario. Lo que rápidamente encontré fué una especie de dramáticas posibilidades en el cine, video y sonido, el único y más efectivo de los medios seguía siendo la impresión. Estando con nosotros desde hace tiempo, era familiar, y no requería de muchos gastos para alcanzar una audiencia. Esta es una historia de nuestras experiencias en la imprenta y como nos induce hasta donde nos encontramos ahora.
Cuento con licencia en bienes y raíces desde 1977. Margaret decidió iniciarse también hasta que pensó que contaba con otra profesión. De esa forma eramos capáces de trabajar juntos en ciertas partes de los negocios e hicímos un buen equipo.
Como una forma de mercado para nosotros mismos y para nuestro inventario, comenzamos a producir un pequeño panfleto de una página llamado La Carta del Poeta Codicioso (inspirada en mí) que quería ser un poeta, luego cuando eso no proveía una vida, vine a ser productor de medios, luego cuando eso no funcionó finalmente decidí usar los medios para servicio de los bienes raíces. El poeta codicioso tenía una esposa, una persona pequeña y humilde que siempre vestía delantales de ginga y que siempre le dijó a él lo hermoso que era (no basado en mi esposa).
Cada edición de este boletín mostraba
una historia acerca de este personaje al cuál nosotros despiadadamente
satirizábamos, -a nosotros mismos, a nuestros clientes y a diferentes
v géneros de escritores que proveían
factores escenciales. Nosotros lo mandamos a nuestros amigos
y las experiencias que nosotros pensamos les podrían apreciar cómo
forma de información y disfrutar del humor. El boletín llenaba
ambos lados de una sola página al principio pero luego se expandió
a 2 hojas--4 páginas.
Cuando yo vine a ser activo en las transacciones de bienes raíces en Tucson, yo quería compratir mi entusiamos en el concepto de intercambiar y decisión de mas gente necesitada de saber acerca de esto. En Abril de 1980 comenzamos a publicar un pequeño tabloide llamado el Tucson Exchanger, Esta fué una hoja (4 páginas) y en este teníamos pequeños artículos explicándo el intercambio y otros temas relacionados con los bienes raíces, artículos en venta y servicios. Algunos de nuestros amigos no se enteraron que El Poeta Codicioso había quedado atrás y algunos nos preguntaban por querer leer de nuevo algunos artículos por lo que los publicamos en El Exchanger.
Cuando nosotros comenzamos a publicar este periódico, compramos una máquina nueva de escribir de arte electrico. Esta tenía unas bolas de metal de tipo removibles las cuáles podían ser cambiadas para cambiar los tipos de letras. Margaret estaba asombrada de poder seleccionar un tipo largo, uno pequeño uno Itálico y diferentes estilos. Yo dije, "En otro año o dos, esto será obsoleto --las computadoras lo harán todo." Ella no me creyó.
Además de producir papel, nosotros teníamos que diseñar todos los artículos y anuncios, cortarlos y luego pasarlos a una hoja de diseño. Una ayuda en la que solíamos apoyarnos era una máquina pequeña que hacía títulos en papel de fotos sensitivo. Esta, esta tenía una cantidad de tiras de filme de negativo con un diferente alfabeto en cada uno. Para hacer un encabezado, nosotros hacíamos una línea através de la máquina hasta que nosotros encontraramos la letra deseada, luego aplastabamos un botón para aparecerla y cambiabamos a la próxima letra. Al paso del tiempo desarrollamos la impresión resultante en tres pequeños botes de químicos. Este era un proceso algo entorpecedor hecho de tiras de diferentes tamaños que podían pasarse para hacer atractivos encabezados y títulos. También compramos angostos rollos de líneas decorativas que podían desenrrollarse y pasarse hacia las páginas de diseños para hacer los bordes para los artículos de los anuncios. Esto era también consumidor de tiempo hasta esas 4 páginas, pero era también divertido.
Nosotros imprimímos 15,000 copias de El Tucson Exchanger y distribuímos montoncitos de éste através de todos los supermercados del pueblo y en otras locaciones de gran tráfico. Nuestros hijos y sus amigos ayudaban en la distribución. Nosotros publicamos el papel hasta 1983, cuando nos encontramos muy ocupados con otras cosas para continuar haciéndolo.
En 1979 nosotros compramos nuestra primer computadora, una TRS-80 de Radio Shack. Sus llaves cuadradas me recordaban los chicles ya que solían pegarse en la posición de abajo. La computadora tenía solamente la memoria suficiente para imprimir cerca de 8 páginas y a Margaret le disgustaba el hecho de que el programa ni siquiera ponía la linea debajo de la letra ni Italianizaba el texto. Para accesar a nuestros archivos, teníamos que usar cintas de cassetes y complicadas series de pasos. Nuestra impresora era Matrix de puntos, la cuál era legible, pero no de la calidad necesaria para hacer una copia maestra. Por lo que continuamos haciéndo el diseño del Tucson Exchanger con la máquina de escribir eléctrica.
En 1988 nosotros iniciamos con Printpower. Compramos una impresora de presión la cuál nosotros instalamos en una recámara que no usábamos. El hombre que la vendió era un impresor retirado y me enseño a mi yerno Mike y a mí como hacerlo. El era sorprendente, podía vestir una blanca camisa y corbata y nunca mancharla con tinta. En ese tiempo nosotros invertímos en un sitema de computación, monitor, impresora, scanner y en un programa llamada Ventura Publisher para así poder hacer diseño de publicidad.
Nadie en Tucson usaba el Ventura en ese tiempo. Marge y yo tuvímos que aprender por nosotros mismos. Cuando realmente se nos atoraba, nosotros llamabamos a la compañía que le habíamos comprado el programa en Scottsdale, pero ellos estuvieron con nosotros sólo durante una ó dos semanas, por lo que básicamente lo hicímos solos. Usualmente eramos una pareja bonita y sonriente. No peleabamos ni nos enojabamos uno con el otro por las cosas diarias, pero aprender ese programa fue un suplicio. Nosotros tratabamos algo y resultabamos frustrados, tratabamos otra cosa y salíamos mas frustrados y terminabamos gritandonos uno al otro. Es sorprendente que nuestra matrimonio haya sobrevivido.
Ventura fué un programa de gran valor para aprender. Es un programa lleno de fuerza y elegante. Nosotros continuamos usándolo ahora en Versión 8. La impresora de presión se movió eventualmente a un local de imprenta separado pero Mike continúa trabajando con nosotros y seguira con nuestro negocio de impresión cuando nos retiremos.
Nosotros habíamos visitado Puerto Peñasco por veinticinco años, más de estos para ir a la playa y campear, pero en 1993 comenzamos a pensar en un lugar para hacer negocios. El Tratado de Libre Comercio estaba en el horizonte, la economía local era buena, la construcción se estaba dando como nunca ántes y mirabamos oportunidades por dondequiera. Ya que teníamos nuestro negocio en Tucson de distribución de volantes semanalmente para la comunidad de bienes y raíces también iniciamos la impresión de un panfleto con información acerca de Puerto Peñasco-- cómo llegar hayá, donde conseguir aseguranza, la historia de la ciudad etc. Una página repentinámente se convirtió en dos y luego decidímos pasar a un formato (periódico) tabloide. Nuestra primera edición de El Futuro se publicó en Octubre de 1994, contaba con cuatro páginas. Ahora, despúes de cinco años seguimos publicándolo y ha crecido 5 ó 6 veces más de su tamaño original. Nosotros publicamos 10,000 copias cada mes.
En el tiempo que nosotros iniciamos El Futuro, nuestro sistema de computadoras ya era mucho más avanzado y podíamos crear los formatos y los formatos de texto electrónicamente. Aún continuaba una cierta cantidad que pasar por alto. Por lo tanto despúes de tratar cantidad de programas diferentes, finalmente escojímos dos. Nosotros usamos el Corel Draw para la mayoría de los anuncios y el Corel Ventura para el formato de la publicación entera. Nosotros tuvímos también momentos de frustración hasta con estos complicados programas de computación, pero a la larga estos han tenido un buen desempeño.
Mientras tanto llegaba el Internet. Yo podía ver un beneficio para Puerto Peñasco teniendo un servidor y comencé ha hablar de la idea con la gente de negocios local, escribiendo artículos en El Futuro y educandome yo mismo en las posibilidades de este nuevo medio. Pienso que quizá yo habría iniciado con un servidor, pero en 1996 Juan Vanegas y un socio inauguraron Infotec. Este era un gran paso hacia adelante --y muchos residentes locales --Mexicanos y Americanos-resultaron beneficiados.
Para nosotros el contar con un correo electrónico
y el internet ha hecho la producción de El Futuro mucho más
eficiente. Cuando tenemos artículos para traducir, nosotros los mandamos
por correo a Romeo, él los traduce y los manda de regreso, estos ya
llegan capturados, por lo que el tedioso paso
del retipeo es eliminado. Una vez que el periódico es
publicado cada mes, tomamos los artículos y los anuncios y los trasladamos
a nuestros 2 sitios de espejo, los cuáles son, en efecto un archivo
entero del El Futuro. Además de los artículos y el anuncio,
tenemos información acerca de la ciudad, frecuentemente se respode
a preguntas, un directorio de hoteles, restaurantes y de estacionamientos
para automóviles, información del tiempo y mareas. Además
tenemos enlaces de anuncios a otros artículos acerca de los negocios,
a el directorio, los mapas de la ciudad. Nuestros dos sitios espejo son probablemente
la información más comprensible acerca de Puerto Peñasco
que existe. Nuestros anunciantes obtienen la producción de sus anuncios
gratis en Internet, por lo que además alcanzan la visualizacion de
150 millones de usuarios.
Cuando por primera vez obtuve mi doctorado,
no estaba enterado de que ya no podría hacer mas uso de los medios
que yo había estudiado. Eso me mantuvo apartado del filme, el video
y sonido que eran producción y equipo de gran costo. El internet y
la computadora han cambiado eso. Con la posibilidad de hacer producciones
de multimedia, económicamente la fuerza de la industria del filme ahora
se ha puesto en las manos del "chiquillo". Nosotros podemos accesar
al a una audiencia de 75 millones de gentes. En lo que concierne a mí,
mi entrenamiento en medios finalmente se ha puesto en práctica. He
tenido que adaptar mis conocimientos de fotografia al diseño electrónico
de páginas; mi experiencia con el procesado de fotografía al
escaneado electrónico, al realze, mi experiencia con las cosas mecánicas
al funcionamiento de las computadoras por sí solo. El internet es una
culminación de todos los medios, incluídos la impresión,
porque también existen lectores, el renglón bien escrito sigue
teniendo el mismo valor que mil fotografías.
For English