Otro problema que enfrentan los compradores es la escasez de vivienda barata. Si las únicas viviendas en el mercado son lujosas o caras, están fuera del alcance de la mayoría de los c ompradores. Una respuesta a este problema podría ser el uso de casas prefabricadas, casas modulares o casas- móviles. Si este tipo de vivienda se pudiera introducir en México, se podrían crear programas de financiamiento que permitan a los compradores de medianos y bajos recursos tener acceso a estas viviendas.
Cuando los anchos de 10 y 12 pies se convirtieron en la norma, la industria las empezó a llamar "Casas-Móviles." Los términos camper, casa-rodante, or casa-remolque empezaron a dejar de usarse pues estos modelos anchos no se podían simplemente conectar a un automóvil o camión. Ahora, era necesario que estuvieran seguidos de un vehículo "chaperón" y con banderas indicando CARGA ANCHA, para poder transitar por las autopistas y carreteras.
El término casa-móvil se empez a usar para tratar de borrar la imagen de baja calidad y manufactura barata asociadas con las casas-remolque y para sugerir que eran una alternativa de vivienda más permanente. Sin embargo, las palabras "casa- rodante," "trailer," y "casa-remolque" se sigueron usando, la gente estaba acostumbrada a usar estos anacronismos lingüisticos. Y así, la imagen persistió, al menos en las mentes de la vieja generación. "Casa-móvil" tal vez fue una mala selección de término, pues segua sugeriendo movimiento y falta de raíces, contrario al sentido americano de una casa sólida, permanente, fija en el terreno.
Luego, las casas-móviles se construyeron con estructuras de madera de 2"x4" y de 2"x6", mejor aislante, y la mismo calidad de plomería y cableado eléctrico requerido en las casas convencionales. Muchas comunidades empezaron a contemplar zonificaciones que permitan casa-móviles. Ahora los residentes podían poner éstas en terrenos propias, sin tener que alquilar espacios en un parque de casas-remolque . . . o, en un parque de casas-móviles.
En un principio, comprar estas casas-mviles era difcil debido a la inexistencia de financiamiento barato. A diferencia de las viviendas convencionales, no eran consideradas un bien raíz sino propiedad personal, como un automóvil o un bote. Es así que, hasta que la Administración de Veteranos (AV) empez a facilitar estos préstamos en los años 60 y 70 el nico financiamiento que se poda conseguir era a corto plazo y con tasas de interés alto.
La industria de casas-móviles reconoció esta percepción de "casas de segunda." De manera que empezaron a fabricar casas más anchas (14 pies) y largas (70 pies o más), con mejores materiales y mejor aislante. Se añadieron amenidades que no se ofrecían en viviendas convencionales baratas: tinas dobles, cocinas modernas, techos abovedados, pisos a desnivel, jacuzzis y ventanas en relieve.
Luego aparecion las casas-móviles de doble ancho. Ahora podían ser fabricadas en dos (o más) partes, y ensamblaban en el terreno. De esta manera, la vivienda final podia tener 28 pies de ancho y 70 pies de largo. Los fabricantes podían ofrecer alternativas a los compradores ofreciéndoles diversos acabados exteriores, estilos de techo, y amenidades como chimeneas, pisos de cerámica, alfombras y otros. Naturalmente, al crecer en tamañao y peso estas casas se hicieron menos móviles. El término casa-móvil se volvió absoleto, y la industria empezó a usar el término Casas Prefabricadas. Si bien el concepto de movimiento desapareci, del nombre, much gente aún se refiere a las casas prefabricadas como casas-móviles.
Las casas prefabricadas se empezaron a permitir en zonas residenciales bajo ciertas especificaciones técnicas y, siempre y cuando estuveieron fijas a una cimentación permanente de concerte. De esta manera se consideraban bienes inmuebles, y sus dueños podían obtener financiamiento a 30 años, con bajas tasas de interés, garantizadas por el gobierno, como si fueron viviendas convencionales. Los fabricantes empezaron a usar exteriores de madera y tablillas en vez de planchas de aluminio; asimismo, se usaron diseños de techos "en punta" o "de dos aguas," lo cual contribuyó a que la apariencia exterior fuera más y más como la de una vivienda convencional. Una vez instaladas en el terreno, se eliminaban los mecanismos de remolque y se usaban faldones que cubrían la estructura inferior y la plomería de manera que se hacía dificil distinguir entre una casa prefabricada y una convencional.
Otro desarrollo en esta secuencia fue la invención de la casa modular. Como la casa prefabricada, ésta era manufacturada en una fábrica y luego transportada al terreno en donde se ensamblaba. Las secciones o modulos venian precableados, con la plomería, pisos, armarios, etc. listos para ser ensamblados. Los exteriores podían ser de estuco y los techos de tejos. Existía una variedad de modelos y selecciones, de manera que el comprador podía escoger por ejemplo, una cocina Modelo B, un comedor Modelo D, un área de dormitorio Modelo E, y un baño modelo C. El diseño de las secciones o módulos era tal que todas eran compatibles y encajaban unas con otras. Esto le daba mucha versitilidad a los diseños y permitía variación de planes con suma facilidad. Este tipo de construcción modular se usa mucho en la construcción de restaurantes de comida rápida y de locales comerciales. Tienen la ventaja de que se pueden ensamblar en cuestión de días. Las casas al gusto del comprador, construidas con estos sistemas modulares típicamente s on más caras que las casas prefabricadas.
Estas son algunas de las ventajas de las casas prefabricadas y las modulares sobre las casas convencionales:
En este momento las tasas de interés en México fluctúan alrededor del 60%. Esto hace virtualmente imposible para el Mexicano promedio el poder comprar una casa. Americanos que poseen bienes raíces en los EEUU, pueden obtener préstamos hipotecarios hasta el valor de su propiedad. Aumentando su endeudemiento a través de hipotecas, pueden obtener efectivo que les permite comprar al contado una segunda casa en México.
Lo que los americanos quieren es que los acreedores y bancos americanos reconozcan sus propiedades raíces en México como una buena garantía para sus créditos o préstamos. Una sugerencia es que si las urbanizaciones en México se efectuaran de la manera que se hacen en los EEUU, manteniendo cierta homogeneidad en la urbanización: a través de mecanismos de zonificación, restricciones, normas mínimas de calidad, distancias mínimas entre casas y asociaciones que puedan hacer que estas regulaciones se complan; los acreedores y prestamistas americanos percibirían que existe valor en estos bienes raíces y estarían más dispuestos a prestar contra ellos. Las Conchas es un ejemplo de una urbanización a la americana, pero que se llevó a cabo sin facilidades de financiamiento. Lo que Puerto Peñasco necesita es un desarrollo que permita financiar tanto el terreno como la construcción, a través de fideicomiso o, mejor aún, a través de un título de propiedad.
Cuando varios de estos desarrollos resultan inversiones para los bancos, veremos mucho más alternativas de financiamiento, y más baratas.
Y qué de los mexicanos?
El estilo de desarrollos americanos puede sentar un precedente a seguirse en México. A comienzos de siglo los bancos americanos estaban tan reacios a otorgar préstamos para vivienda, como los bancos mexicanos lo están ahora. Con el advenimiento de "New Deal" (la politica económica establecida por Roosevelt en los años Treinta), en que el gobierno americano diseñó programas que permitían financiamientos para créditos para vivienda a 30 años, a bajas tasas de interés, para personas de ingresos medios y bajos, y con amortizaciones iniciales del 5%, o en el caso de los veteranos de guerra, cero. Estos préstamos estaban garantizados por el gobierno para proteger a las instituciones financieras en caso que los acreditados no pudieran pagar.
La industria de la construcción de viviendas establece el ritmo de desarrollo de la economía americana. Cuando las tasas de interés bajan, la construcción sube. Cuando la construcción empieza a desacelerarse, la económica se tambalea. Cuando la construcción crece, la economía prospera. Muchos de los programas estatales implementados a través de la política económica del "New Deal" han tenido un éxito tremendo. El riesgo que asumió el gobierno fue que los americanos pagarían por sus casas, y éstos lo hicieron. Talvez México necesita un "New Deal."
Alternativas de construcción como las discutidas líneas arriba, pueden ser la solución al problema de la vivienda en México, al poderse construir a un costo relativamente bajo. Una empresa mexicana ha tomado l iniciativa y está en el proceso de producción de viviendas modulares o de sus componentes, para familias de bajos recursos usando las mas avanzadas técnicas de ingeniería. Un desarrollo de este tipo se está planeando en Hermosillo y Nogales.
Los empresarios americanos y mexicanos saben cómo lograr consolidar los tres componentes necesarios para un exitoso programa de vivienda: Financiamiento, Construcción, y Desarrollos turisticos. Estos elementos se estan dando en este momento en Puerto Peñasco.
