Hacer negocios entre dos países puede ser interesante y provechoso. Muchos de nosotros hemos enriquecido nuestras vidas por el contacto con otras culturas. Pero hay veces que pueden ocurrir malentendidos como resultado de diferentes culturas.
Leí un artículo en algún lugar acerca de dos hombres de negocios quienes juntos estaban tratando de hacer una transacción. El Mexicano, llamemoslo José. Fué a visitar la oficina del Americano, Mmm, llamemosle Sam, Sam invitó a José a venir entre 4:00 y 5:00 de cierto día, especulando que podrían hablar por una hora y diez minutos y si todo fuera bien; concertar una cita de nuevo. Esta era la forma usual de operar de Sam.
Lo que José entendió fué que el debía llegar entre las 4:00 y 5:00 y que ellos dos podrían pasar algun tiempo conociéndose el uno al otro. Por lo tanto salir a tomar una copa y quizás para cenar juntos. Es así como tendría que haber sido en México; donde el tiempo de una entrevista no se especifica. Entonces José llegó a las 4:45, listo para una pausada conversación.
Sam estaba molesto porque el había hecho otra cita para las 5:00 y solamente tenía 15 minutos para hablar con José. El sintió que José era inexcusablemente rudo para haber tenido que llegar tan tarde.
José estuvo desconcertado de que Sam fuera tan abrupto con él, marchándose después de sólo unos cuantos minutos. Sam había parecido tan amigable cuando habían hecho la cita; José no había entendido porque él aparentemente había cambiado su mente acerca de querer hacer negocios juntos y era ahora tan rudo.
Obviamente había profundas diferencias en lo que cada hombre esperaba del otro. Lo cual causó que una promisoria transacción se agríara una vez cuando ellos no se conocieron.
Una diferencia más trivial que podría causar frustración es la importancia de los horarios diarios. En los Estados Unidos más de las oficinas abren a las 8:00 y cierran a las 5:00 p.m. la hora del almuerzo es de 12:00 a 1:00. A los Americanos les gusta dejar de trabajar lo bastante temprano para que puedan pasar la tarde con sus familias.
En México, la comida del mediodia es, la cual se convive con la familia. Los negocios Mexicanos usualmente abren tarde; toman de 2 a 3 horas para comer y entonces permanecen más tiempo por las tardes. Entonces vamos a suponer que Sam necesitaba verse con José en México. El fué a su oficina una mañana a las 8:00 a.m. y trató de ver a José, sólo para encontrarse con que su oficina no abría todavía. Entonces el atrazó otra cosa en su agenda. regresando a su oficina despues del almuerzo el recordó otra vez a José y trató de llamarlo. Esta vez José estaba almorzando, Sam trató de nuevo a las 3:00 y dejó un mensaje para que José lo llamara.
Cuando José regreso a su oficina el no tuvo tiempo de llamar a Sam de inmediato pero a las 5:30 él trató y fué informado que Sam había terminado su día de trabajo. La próxima mañana a las 9:00 el lo llamó de nuevo, pero José estaba en junta y cuando José le llamó de regreso a las 12:10, Sam había salido a almorzar y así se fueron.
Las actitudes son otra área en la cual las diferencias pueden verse, los Mexicanos esperan encontrarse a los negociantes Americanos como impacientes y empujones. Que ellos tienden a querer las cosas hechas AHORA! Los Mexicanos están mas dispuestos a esperar, a regresar, a tratar otra vez el próximo día ó la próxima semana. Estas impresiones están enlazadas con los conceptos culturales, de la propia manera de encontrar desde un punto A a un punto B.
Los Americanos valoran directamente. Es obvio para ellos que una línea recta es el sendero mas eficiente. Los Mexicanos valoran, mas sútil que directamente, ellos por el contrario aprovechan un objetivo llendo primero de una forma, luego de otra, solo gradulamente al punto deseado. Esta tendencia puede estar fundada por sí só la en el lenguaje, si usted examina cualquier artículo en El Futuro, se enterará que la versión en Español es casi siempre mas larga que la versión en Ingles.
Como un ejemplo del valor de los Mexicanos otorgan en cortesía considerando que si José preguntaría a Sam para hacer alguna cosa y Sam no pudiera hacerla, él le diría a José NO de inmediato, pero José nunca sería tan rudo. Si Sam le preguntara de hacer a él que no pudiera, José consideraría esto mas políticamente al decir si y no hacer este rechazo sin rodeos. Otro mexicano entendería esto y no lo esperaría. Pero Sam creería que para José significaría hacerlo y lo haría decepcionarse cuando el lo hiciera.
Obviamente el conocimiento de estas espectaciones de diferencias culturales puedan ayudarnos a todos a entendernos unos a otros mejor y por lo tanto a hacer negocios más eficientemente.

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